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Sara Aagesen subraya el potencial del Pacto Verde Europeo en la recuperación económica frente al COVID-19

Reunión Informal de ministras y ministros de Energía de la UE

28 de abril de 2020
• La secretaria de Estado de Energía sostiene que el impulso de las energías renovables, la rehabilitación energética de edificios y la movilidad sostenible son claves para estimular la economía, crear empleos y mejorar la competitividad de la industria europea
• Aagesen defiende que la UE ofrezca “señales fuertes”, prestando apoyo temprano a las inversiones y generando confianza en la ciudadanía y las empresas ante la crisis del COVID-19
• “Los planes nacionales de Energía y Clima contienen no sólo las medidas para cumplir los objetivos energéticos y climáticos de la Unión Europea, sino también mecanismos e instrumentos para crear empleo y crecimiento sostenibles”, ha señalado

La secretaria de Estado de Energía, Sara Aagesen, ha participado hoy, martes 28, en la reunión informal de ministras y ministros de Energía de la Unión Europea (UE). En su intervención, ha subrayado el potencial que tienen las medidas de la transición energética, concretadas en el Pacto Verde Europeo, para estimular la economía, crear puestos de trabajo, mejorar la competitividad y modernizar las industrias comunitarias en el contexto de la recuperación tras la crisis del COVID-19.

 

Aagesen ha aludido a la capacidad de activación que tienen sectores como el de las energías renovables, la rehabilitación energética de edificios y la movilidad sostenible, entre otros. En este contexto, ha defendido la necesidad de que la UE ofrezca “señales fuertes”, prestando apoyo temprano a las inversiones y generando confianza en la ciudadanía.

 

La secretaria de Estado de Energía ha recordado que los países comunitarios han elaborado sus planes de Energía y Clima para aprovechar las oportunidades que ofrece la transición energética en un escenario de recuperación económica, si ésta pone el cumplimiento del Pacto Verde Europeo en el centro, asegurando que nadie se quede atrás. “Estos planes nacionales contienen no sólo las medidas para cumplir los objetivos energéticos y climáticos de la UE, sino también mecanismos e instrumentos para generar empleo y crecimiento sostenibles. Necesitamos crear confianza. La UE tiene un papel clave en esto”, ha señalado.

 

IDENTIFICAR ELEMENTOS CON POTENCIAL

Aagesen ha resaltado que, en este momento, es necesario identificar cuáles de estos elementos tienen el mayor potencial para obtener resultados inmediatos de recuperación económica, y centrar en ellos la capacidad política, normativa y financiera del conjunto de la Unión. También ha defendido compromisos para financiar esta reactivación y ha recordado, en este sentido, la propuesta española de un Fondo de Recuperación Económica de la UE basado en transferencias a los Estados miembro de hasta 1,5 billones de euros.

 

Entre esos elementos, la secretaria de Estado ha citado, en primer lugar, la capacidad de las medidas de eficiencia energética para crear puestos de trabajo y reactivar la actividad industrial y empresarial, al tiempo que reducen las emisiones, fomentan municipios más habitables y mejoran la calidad de vida de los ciudadanos. Es el caso de la iniciativa de la Comisión "Renovation Wave" (Ola de Renovación) del sector de la edificación que, si cuenta con suficientes recursos, puede desempeñar un papel prioritario en esta recuperación, fomentado la rehabilitación del parque inmobiliario europeo. En este punto, España insta a que el programa incluya la instalación de tejados solares para autoconsumo.

 

En segundo lugar, la secretaria de Estado ha apostado por incentivar de forma inmediata inversiones en tecnologías renovables maduras, como la solar y eólica, porque “son competitivas, de bajo precio y a prueba de futuro”, ha apuntado.

“Invertir en ellas ahora puede crear millones de puestos de trabajo a corto plazo, al tiempo que reduce las facturas de energía para todos los consumidores y promueve la competitividad de las industrias y empresas europeas”, ha añadido.

 

Este estímulo de las energías limpias permitirá a los Estados ser menos dependientes del exterior en sus abastecimientos energéticos y, por tanto, más estables económicamente. Además, representa una oportunidad de industrialización. “Aboguemos por la construcción de fuertes cadenas de valor europeas para las tecnologías renovables clave, en particular para los componentes clave de alto valor añadido. Para ello, es de gran importancia garantizar siempre la igualdad de condiciones dentro del Mercado Único”, ha indicado.

 

La secretaria de Estado también ha aludido al potencial de activación económica que representan la electrificación y la conectividad inteligente. En este sentido, un sector con un enorme potencial será el de la movilidad: vehículos eléctricos, redes de recarga e infraestructuras, tanto públicas como privadas, opciones de movilidad inteligente, modelos de negocio innovadores y un mejor uso de los espacios públicos.

 

Aagesen ha reconocido, asimismo, el doble beneficio de la digitalización y la descarbonización, y sus efectos económicos y sociales, en particular en las regiones rurales y desfavorecidas; y ha considerado prioritaria la mejora, ampliación y modernización de las redes de suministro para hacerlas más inteligentes. También ha incidido en la necesidad de profundizar en las interconexiones eléctricas para garantizar que ningún país quede aislado en la UE. En este sentido, ha hecho hincapié en la situación de las interconexiones entre España y Francia.

 

Por otro lado, ha reiterado la posición de España en relación con el Fondo Europeo de Transición Justa, “que es ahora más necesario que nunca”.

 

ANTICIPACIÓN, CLAVE

La secretaria de Estado ha destacado que la anticipación es clave para que Europa pueda ejercer un papel del liderazgo en materia energética y, por ello, es necesario apoyar las tecnologías y los modelos de negocio innovadores y capacitadores: “Aprovechemos la oportunidad de enviar las señales adecuadas para incentivar otras tecnologías estratégicas emergentes que serán clave para una Unión Europea climáticamente neutra. Tecnologías de almacenamiento, bombas de calor, hidrógeno verde o eólica “off-shore” cuentan con el potencial de ser las tecnologías de punta de la próxima década”, ha afirmado.

Compromiso de alcanzar la neutralidad climática para 2050: la Comisión propone la Ley del Clima Europea y abre una consulta sobre el Pacto Europeo sobre el Clima

Bruselas, 4 de marzo de 2020

La Comisión presenta hoy una propuesta para consagrar en la legislación el compromiso político de la UE de ser un bloque climáticamente neutro para 2050, a fin de proteger el planeta y la población. La Ley del Clima Europea fija el objetivo para 2050 y la orientación de todas las políticas de la UE, además de ofrecer previsibilidad a las autoridades públicas, las empresas y los ciudadanos. Al mismo tiempo, la Comisión abre una consulta pública sobre el futuro Pacto Europeo sobre el Clima. Mediante esta consulta, la población participará en la formulación conjunta de este instrumento.

La presidenta Ursula von der Leyen ha declarado lo siguiente: «Actuamos ahora para convertir a la UE en el primer continente neutro desde el punto de vista del clima de aquí a 2050. La Ley del Clima es la expresión jurídica de nuestro compromiso político y nos marca irreversiblemente la senda hacia un futuro más sostenible. Es el elemento central del Pacto Verde Europeo. Ofrece previsibilidad y transparencia a la industria y los inversores europeos, orienta nuestra estrategia de crecimiento ecológico y garantiza que la transición será gradual y justa».

El vicepresidente ejecutivo responsable del Pacto Verde Europeo, Frans Timmermans, ha declarado: «Hoy pasamos de las palabras a los hechos a fin de demostrar a los ciudadanos europeos que vamos en serio al perseguir el objetivo de cero emisiones netas de gases de efecto invernadero de aquí a 2050. La Ley del Clima Europea es también un mensaje a nuestros socios internacionales de que este es el año en que juntos tenemos que aumentar nuestro nivel de ambición a escala mundial para alcanzar nuestros objetivos comunes en virtud del Acuerdo de París. La Ley del Clima garantizará que sigamos centrados y disciplinados, permanezcamos en el buen camino y rindamos cuentas por los resultados.»

Mediante la Ley del Clima Europea, la Comisión propone un objetivo jurídicamente vinculante de cero emisiones netas de gases de efecto invernadero de aquí a 2050. Las instituciones de la UE y los Estados miembros están colectivamente obligados a adoptar las medidas necesarias a nivel nacional y de la UE para alcanzar el objetivo.

La Ley de Clima incluye medidas para hacer un seguimiento de los avances y ajustar nuestras acciones en consecuencia, sobre la base de los sistemas existentes, tales como el proceso de gobernanza para los planes nacionales de los Estados miembros en materia de energía y clima, los informes periódicos de la Agencia Europea de Medio Ambiente y los últimos datos científicos sobre el cambio climático y sus repercusiones. Cada cinco años se examinarán los progresos registrados, en consonancia con el balance mundial del Acuerdo de París.

La Ley del Clima también aborda el camino a seguir para alcanzar el objetivo de 2050.

  • Sobre la base de una evaluación de impacto exhaustiva, la Comisión propondrá un nuevo objetivo de la UE de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030. La Ley del Clima se modificará una vez que se haya concluido la evaluación de impacto.
  • A más tardar en junio de 2021, la Comisión revisará, y en su caso propondrá revisar, todos los instrumentos políticos pertinentes para lograr las reducciones adicionales de las emisiones para 2030.
  • La Comisión propone que se establezca una trayectoria de 2030-2050 a escala de la UE para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, medir los progresos y ofrecer previsibilidad a las autoridades públicas, las empresas y los ciudadanos.
  • A más tardar en septiembre de 2023, y posteriormente cada cinco años, la Comisión evaluará la coherencia de las medidas nacionales y de la UE con el objetivo de neutralidad climática y la trayectoria de 2030-2050.
  • La Comisión estará facultada para emitir recomendaciones a los Estados miembros cuyas actuaciones no sean coherentes con el objetivo de neutralidad climática, y los Estados miembros estarán obligados a seguirlas o a justificar el motivo de no haberlo hecho. La Comisión también podrá revisar la idoneidad de la trayectoria y las medidas a escala de la Unión.
  • También se exigirá a los Estados miembros que formulen y apliquen estrategias de adaptación para reforzar la resiliencia y reducir la vulnerabilidad ante los efectos del cambio climático.

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