Entrevista a Paz Martín Lozano, Presidenta de BPW Madrid

Con una gran trayectoria tanto política como empresarial y de gestión, Paz Martín Lozano, presidenta de BPW Madrid, nos cuenta en esta entrevista en qué consiste la labor de BPW, cuáles son sus objetivos y cómo está actualmente la situación de la mujer en los puestos de mando de las empresas españolas. Como socia del Club Financiero Génova, confiesa haber encontrado un lugar de encuentro y relaciones empresariales, pero también un sitio donde hay gente muy interesante que aporta diferentes perspectivas y visiones, muy enriquecedoras.

Háblenos de su trayectoria profesional

- Soy máster en Derechos Humanos con la especialidad de discapacidad, licenciada en antropología y diplomada en Comercio Internacional y en Turismo. De profesión soy consultora de Comercio Internacional, y he desempeñado el cargo de directora de exportaciones en dos multinacionales del sector de la alimentación. En 1998 creé mi propia consultora para ayudar a pequeñas y medianas empresas en su salida a los mercados exteriores. Ha sido una actividad muy creativa y me ha ayudado a conocer muchos sectores, países y personas.

En 2003, Rafael Simancas, que tenía la oportunidad de gobernar la Comunidad de Madrid, me ofreció integrarme en su lista por el PSOE, y así entré en política y, posteriormente, fui candidata al Ayuntamiento de Móstoles, la segunda mayor ciudad de la Comunidad de Madrid. En 2015 decidí retomar mi actividad profesional, esta vez con una consultora con un perfil más amplio. Dado el movimiento de las listas del Partido Socialista, he entrado en la Asamblea de Madrid, como diputada, pero de forma circunstancial hasta el próximo mes de mayo en que se vuelvan a celebrar elecciones autonómicas.

Toda esta actividad la compagino con la presidencia de una organización como BPW- Madrid, un gran honor y no deja de ser también un instrumento para cambiar la sociedad.

Desde el punto de vista de consultora, ¿están las pequeñas empresas españolas preparadas para lanzarse a la actividad exterior?

- Creo que sí. El potencial exportador de las empresas españolas es tan grande que lo único que necesitan es el apoyo e impulso de las administraciones públicas. Es verdad que vender fuera, aunque sea en la UE, puede parecer más complejo que en tu zona o país natural, pero la internacionalización hace crecer a las empresas.

Entonces, ¿cuáles son las trabas?

- Creo que, fundamentalmente en las pymes, existe un “umbral del miedo”, porque vender, por ejemplo, en Fuenlabrada es igual de complicado y tiene el mismo riesgo que en Hamburgo, desde el punto de vista empresarial. Pero claro vender fuera significa que la empresa tendrá que desplazarse, asistir a ferias, congresos, tener en cuenta distintas cuestiones administrativas y fiscales… de ahí que sea necesario acompañar a las empresas en un primer momento. En este sentido, el ICEX y las Cámara de Comercio son instrumentos muy válidos para las compañías que han querido dar el salto al exterior. Una vez que se toma el camino de la internacionalización muchas Pymes se dan cuenta que el mundo es realmente muy pequeño para vender. Y el riesgo inicial se supera con los programas de acompañamiento de estos organismos, porque es evidente que una pequeña empresa no puede implementar un departamento de comercio exterior ya que resulta muy costoso, de ahí también la importancia del papel de las consultoras que ayudan a expandirse a estas pymes.

"Las mujeres somos la mitad del talento empresarial y social"

BPW Madrid, ¿qué papel desempeña y cuáles son sus objetivos?

- BPW, está presente en 110 países, es la organización empresarial de mujeres más antigua y grande del mundo. Se crea en 1930 con el objetivo de que la mujer llegue a los puestos de poder y toma de decisiones para transformar la sociedad. Trabajamos en red, de ahí que lo que hacemos en Madrid es lo mismo que hace la organización en cualquier otro lugar del mundo donde está presente y que podría resumirse en apoyar a las mujeres empresarias que crean y generan riqueza con el objetivo de que lleguen a puestos de toma de decisiones y responsabilidad en las empresas y en la sociedad.

Nuestro club se pone en marcha hace tan solo año y medio y en este tiempo hemos realizado muchas actividades... la principal: empoderar a cada asociada. Funcionamos como lobby, por ejemplo, tenemos una socia fundadora, Nieves Sánchez, candidata al Consejo de Seguridad Nuclear, es una gran geóloga, muy experimentada y con excelente formación que presenta su candidatura de manera independiente a través de nuestra organización. Sin duda, la mirada de una mujer en este consejo tan importante resulta esencial. Otra fundadora, Pilar Jurado, gran soprano y directora de orquesta, ha presentado su candidatura a la Junta Directiva de la SGAE, y estamos haciendo lo necesario para que llegue. Sin duda, somos defensoras de causas nobles y justas. También hacemos networking para que las empresarias y directivas sigan creciendo y rompiendo ese “techo de cristal” que impide nuestro desarrollo.

Finalmente, no queremos olvidarnos de las mujeres que se quedan en el camino. Así, recientemente hemos presentado en el Club Financiero Génova, con la asistencia de su presidente Juan Pablo Lázaro y diversos sindicatos, una cooperativa para mujeres víctimas de la trata y en riesgo de exclusión social. Es decir, un compromiso de las mujeres con las mujeres en el ámbito económico, porque lo que hace libres a las mujeres es su empoderamiento económico.

Por otro lado, a nivel internacional, somos órgano consultivo de Naciones Unidas y miembros del Consejo de Europa, de ahí que tenemos un reconocimiento internacional a nuestra labor y somos interlocutores con los gobiernos en las diferentes acciones que llevamos a cabo.

¿Cuáles son sus funciones como presidenta de BPW?

- Tenemos un funcionamiento atípico para una organización, porque yo tengo la voz, representación y capacidad legal, pero somos un gran equipo. Cada proyecto es liderado por la organizadora, aunque yo los represente de manera oficial como presidenta.

¿Es de suponer que la situación para las mujeres habrá cambiado mucho en los últimos 90 años desde que se fundó la asociación?

- La verdad es que no tanto. De ahí que los principios fundacionales de BPW siguen plenamente vigentes a pasar de los años transcurridos. Es evidente que se ha avanzado mucho en los últimos 90 años en derechos, pero la igualdad real entre hombres y mujeres todavía no se ha conseguido. Actualmente la brecha salarial en el mundo es del 23 % entre hombres y mujeres, en la Comunidad de Madrid es del 19,94%, pero los problemas que nos encontramos actualmente una mujer africana y una europea, en definitiva, son los mismos.

El famoso techo de cristal para las mujeres no es una utopía, al contrario, es una realidad absoluta en todas las profesiones. Nosotras somos grandes profesionales, pero pocas llegamos a directivas. Hay algunos datos escandalosos, así por ejemplo en el Ibex 35 hay dos presidentas y una vicepresidente; en el Tribunal Constitucional apenas el 16% de sus miembros son mujeres; solo hay 3 mujeres presidentas de Cámara de Comercio; mujeres españolas en organismos internacionales designadas por los diferentes gobiernos apenas llegan al 20%. Con el nuevo Gobierno hay más ministras que ministros y esto ha sido una notica que ha dado la vuelta al mundo, es un símbolo que ayuda a que la sociedad vea que las mujeres tenemos la misma capacidad que los hombres.

¿Qué opina sobre las desigualdades laborales entre hombres y mujeres de nuestro país? ¿Existe el ‘techo de Cristal’?

- La discriminación es muy sutil. La Constitución deja claro que no puede haber discriminación salarial entre hombres y mujeres, pero lo que sucede es que el trabajo de las mujeres está peor valorado que el trabajo de los hombres: ¿por qué una secretaria cobra menos que un administrativo cuando tienen prácticamente las mismas funciones?, pues porque el trabajo de secretaria está estereotipado y, a pesar de tener el mismo valor e idénticas responsabilidades que el de administrativo es retribuido de forma diferente.

Si se analizara a las empresas a través de un Plan de Igualdad nos daríamos cuenta de que las carreras y los puestos de trabajo de las mujeres no conducen a la cúpula directiva, porque la estructura formal de la organización de las empresas, la jerarquía, los sistemas de promoción están establecidos desde una perspectiva androcéntrica. Así, la maternidad paraliza en muchos casos las carreras profesionales de las mujeres, el 22,6% de las mujeres ocupadas con hijos ha reducido su jornada laboral para cuidar de sus pequeños frente al 3,44% de los varones. Si por ley el permiso de maternidad fuera igual para hombres y mujeres en muchas ocasiones las mujeres no se verían en la tesitura de dejar su puesto de trabajo.

Naciones Unidas asegura que si las mujeres se incorporan a los mismos puestos y categorías de los hombres el PIB mundial subiría un 25%. Ese es el valor que aportan las mujeres al mundo de la economía, sin contar la cantidad de trabajos sin regular que suelen desempeñar mayoritariamente las mujeres.

Entonces, ¿en su opinión sigue siendo necesario mantener las políticas de discriminación positiva?

Creo que es imprescindible. En una sociedad utópica se podría hablar de mérito y capacidad para todas las personas y así las cuotas no tendría sentido porque tanto hombres como mujeres tendrían las mismas posibilidades. Pero en la sociedad actual las cuotas son elementos correctivos porque no tenemos una sociedad ideal y es lo que permiten que ciertas mujeres pueden llegar a determinados puestos. Ojalá nuestras hijas no necesiten esas cuotas para alcanzar sus objetivos compitiendo en igualdad de condiciones con los hombres.

Las nuevas generaciones ¿también requerirán del apoyo institucional y políticas profeministas, aunque la mentalidad ya es bastante diferente?

- Yo creo que sí. Muchos hombres asocian el Feminismo con algo peyorativo, pero no es otra cosa que la igualdad entre hombres y mujeres y así está recogido en la Carta de Derechos Humanos. Feminismo no es discriminar ni ir absolutamente en contra de los hombres. Más allá de esto, es cierto que en ocasiones el término se instrumentaliza y muchas veces es utilizado de forma errónea por algunas mujeres.

Hoy existe todavía muchos estereotipos frente al feminismo. Y no debemos contraponer machismo frente a feminismo, porque lo primero es considerar al hombre por encima de la mujer mientras que lo segundo es poner a los dos géneros en igualdad de condiciones.

¿En qué asuntos las administraciones tendrían que hacer más esfuerzos para alcanzar una igualdad real?

- Sin duda alguna los esfuerzos deben centrarse en la educación. Trabajar para derrumbar estereotipos sexistas entre los jóvenes. Desde la infancia se potencian estereotipos de “niños y niñas” que deben abandonarse y fomentar que los todos los niños se desarrollen realmente en sus ilusiones y objetivos. Deben educarse en igualdad y deben tener las mismas oportunidades para que las niñas puedan estudiar lo que realmente quieran y deseen ser.

En el ámbito internacional, ¿qué proyectos lleva a cabo BPW?

- El mundo es muy grande y hay muchas cosas que cambiar. En estos momentos estamos poniendo en marcha en República Dominicana junto a su Gobierno una cooperativa agrícola para sacar de la miseria a 50 mujeres y sus familias que viven en la zona más pobre del país, en la frontera con Haití, en San Juan de la Maguana. El gobierno dominicano ha donado las tierras y una ingeniera de BPW-Madrid ha hecho el estudio que señala que se pueden plantar “guandul”, una semilla muy proteica de la dieta caribeña parecida a la judía y lenteja y podremos obtener dos cosechas al año. Con esta cooperativa ellas van a trabajar, pero lo que realmente estamos fomentando es un futuro para sus hijos para que puedan ascender socialmente. También colaboramos con campamentos de refugiados saharauis para que sus mujeres puedan montar sus propias tiendas para abastecer a la comunidad. En Egipto y Palestina también hemos hecho pequeños proyectos para que las mujeres puedan ser económicamente independientes. Son proyectos que nos enriquecen por los beneficios sociales que generan.

A corto plazo, ¿cómo contempla el futuro de la mujer emprendedora en España?

- Lo veo muy positivo por la capacidad y talento que tienen las mujeres españolas. La incorporación de las mujeres a los puestos directivos de las empresas, según datos del Peterson Institute for International Economics (Washington), incrementa un 15% el beneficio neto, es decir esa incorporación genera valor. Con el impulso y apoyo de la administración y con la formación como eje las mujeres tienen un gran futuro por delante.

BPW Madrid es socio del Club Financiero Génova desde aproximadamente un año, ¿qué le ha aportado ser miembro y cómo lo valoran?

- El Club es una ventana al mundo. Es un lugar de encuentro y relaciones empresariales, pero sobre todo vienes a un sitio donde siempre encuentras a gente interesante con diferentes perspectivas y visiones. Además, creo que nosotras a través de BPW-Madrid aportamos al Club un enfoque social, esa RSC imprescindible porque cada una de nuestras acciones siempre tienen esa perspectiva de género que hace enriquecer mucho un club empresarial como éste. De hecho, somos miembros de la Comisión de Mujeres del Club, donde colaboramos intensamente y donde nos sentimos muy a gusto. Y quiero dar las gracias a Arrate por brindarnos la oportunidad de formar parte y felicitarla por su magnífico trabajo al frente.

PERSONAL

- Soy natural de Madrid. No estoy casada ni tengo hijos.

- Mis aficiones son estudiar, jugar al Golf y viajar. Viajar es una de mis mayores pasiones porque hace crecer el alma. Estar en contacto con otras culturas y personas, te da un punto de empatía que es muy necesario tener en la vida, porque cuando viajas creces como persona.

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Fuente: "La Revista" del CLUB FINANCIERO GÉNOVA, núm. 85